Sollozando
Yo fallecí cuando tuve en mis brazos la sangre el tiempo,
el tenía el control de todo y ahora yo lo sontenía
ya no existía el cuando, ni el dónde,
solo el aqui y el ahora,
sin la esperanza de seguir
pensaba en dejar todo al tiempo
pero recordé que ya no estaba para mi
que se había ido y llevado todo consigo
y yo solo sollozaba los minutos y horas que me pertenecían
y núnca reclamé para mi
ahora no podré sentir lo que el tiempo tenía para mi
y por desgracia no volverá,
no se a donde a ido a parar
pero su cuerpo quedó como recuerdo de que paso cerca
de que marcó una dirección en mi vida que un día conté
extendiendo mis brazos hasta llegar a cada hora
y cada vez que lo pienso vuelvo a llorar,
quizá núnca tuve los segundos en mis manos
y hoy contemplo al dueño de mis días
tendido frente a mi.
Si alguién quiere enviar algún trabajo suyo, solo contáctenme.
Saludos
Ma. Del Carmen
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